Deja un comentario

Lo que le faltaba a La Habana: Cecilia Valdés

Foto: ACN

Por Felicita Rivero

Hacia el oscurecer, pero no de un día de noviembre de 1892, seguía la calle de Compostela, tampoco iba en una calesa tirada por un par de mulas ni un calesero negro, iba caminando, lentamente, para deleitarme con la arquitectura de esa Habana que por momentos nos transporta a otro siglo. Quería perseguir las huellas de Cecilia, la mulata más famosa, la que habita dentro y fuera de las páginas de un libro. Sin embargo, sentía que faltaba «algo»: un no sé qué que te deja sin palabras, expectante, cuando vagas por entre las calles de la vieja Habana. Tan vieja, pero ¡tan maravillosa! y con tanta historia que contar.

Falta Cecilia.

No alcanza con saludar al Caballero de París, hecho estatua, en las inmediaciones de la Basílica menor de San Francisco de Asís, o a Martí, también hecho estatua, en la fragua martiana. Las afueras de la Iglesia del Santo Ángel Custodio, se siente solitaria. Apenas Cirilo Villaverde, monumento inaugurado en 1946, por el político cubano Segundo Curti Messina, pernocta cada noche, cada día, en eterna vigilia. Quizás esperando lo que la Ciudad Maravilla —condición otorgada por la fundación suiza New7Wonders—, le regaló, nos regaló, hace un poco más de dos años: una escultura basada en el personaje de Cecilia Valdés. Cual virgencita de bronce esta muchacha, por obra y gracia del escultor Erig Rebull, se levanta, orgullosa y esbelta, a los ojos de los peregrinos, arrancando nuevos suspiros.

Cecilia, «al ser su tipo el de las vírgenes de los más célebres pintores», como la describiera Villaverde, ha inspirado también a otros artistas: escritores, dramaturgos, músicos, cineastas, investigadores. Todos, obnubilados por la bella mulata, le han dado voz en sus obras. Una zarzuela, una pieza de teatro, una película, alguna que otra novela la tendrán como personaje. Hagamos memoria: Cecilia Valdés, zarzuela compuesta por Gonzalo Roig, y no menos famosa que la obra que le dio origen; Parece blanca de Abelardo Estorino; Cecilia después o ¿por qué la tierra? de la autoría de F. Mond, o la película protagonizada por Daysi Granado y dirigida por Humberto Solás. ¡Hasta una obra para títeres del dramaturgo Norge Espinosa, La virgencita de bronce se titula, figura en esta larga lista! Ella, reflejo de una época, justo cuando la nacionalidad cubana estaba en ciernes, se ha convertido en un referente del imaginario popular cubano. Hija del escritor Cirilo Villaverde, la novela Cecilia Valdés o La loma del ángel, fue publicada de forma definitiva en Nueva York en el año 1882, y todavía hoy sigue dando mucho de qué hablar.

Ahora frente al atrio de la iglesia no habrá un gran vacío, sino una hermosa escultura, que emplazada en línea frontal con el monumento a Villaverde, dialoga con los transeúntes. Dialoga conmigo también, que quedé enmudecida, fascinada y gratamente agradecida de tropezar en mi peregrinaje con esta Cecilia, lo que le faltaba a mi Habana.

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Un lugar en la blogósfera

la noticia rebelde

Permanencias Voluntarias

Pasen. Lean. Opinen. Todo es Voluntario.

Cuba Update

Actualízate sobre la realidad cubana.

A %d blogueros les gusta esto: